BIOGRAFIA
DE ANTONI CLAVE
En 1996, en Barcelona, fue su última
exposición retrospectiva "Antoni Clavé en La Pedrera",
comisariada por Daniel Giralt-Miracle. Este crítico de arte, luego de la
muerte de este gran pintor, grabador y escultor, el 31 de agosto del 2005, dijo
"la pintura le mantuvo vivo hasta una semana antes de su muerte"...
"El arte era el motor de su vida...". Su vida Nació
en Barcelona el 5 de abril de 1913. Se lo ha considerado una de las más
relevantes figuras del arte contemporáneo. Inició su formación
pictórica en 1926, asistiendo a cursos de Bellas Artes y a los talleres
de ángel Ferrán y José Mongrell. Hasta el inicio de
la Guerra Civil su actividad artística se destacaba por el trabajo en pinturas
murales, decoración ornamental, diseño publicitario y otras actividades
creativas. Pero en 1939 se vio obligado a irse a vivir a Francia de forma definitiva,
donde una vez instalado afianzó su pintura, salió airoso del post-impresionismo
y tuvo el coraje de, animado por Pablo Picasso, dar un paso adelante y adentrarse
en la abstracción. Por lo que, en los últimos años su trabajo
fue en su totalidad abstracto, siguiendo una línea de depuración
de esquemas formales. Además de pintor ha sido grabador y escultor.
Su fuerza creadora lo impulsó a lanzarse de manera continua a nuevas aventuras
pictóricas. Ha triunfado tanto en pintura e ilustración como en
escultura e incluso escenografía. Pero es en el grabado donde demostró
su maestría: sus innovaciones son la auténtica revolución
calcográfica de estos tiempos. En 1996, en Barcelona, fue su última
exposición retrospectiva "Antoni Clavé en La Pedrera",
comisariada por Daniel Giralt-Miracle. En 1999 se celebró en Madrid una
retrospectiva en las salas del Conde Duque en la que se reunían obras del
artista de las décadas ´80 y ´90. Su muerte Antoni
Clavé falleció el 31 de agosto del 2005, a causa de una insuficiencia
respiratoria, a los 93 años en su residencia de la localidad francesa de
Saint Tropez. Clavé residía en Francia desde 1939, año en
que marchó al exilio al término de la guerra civil española,
donde colaboró con las mejores galerías de la capital francesa y
realizó escenografías para el Ballet de la Opera de París. En
declaraciones a EFE, el crítico de arte Daniel Giral-Miracle calificó
la pintura de Clavé como "una abstracción con referencias figurativas;
una abstracción lírica. Fue seguidor de una cierta tradición
española como la de Velázquez o Picasso, aunque los críticos
franceses lo encuadraron dentro de la Escuela de París". La
viuda de Clavé, Madeleine, sus dos nietos, sus dos biznietos y Pepe Clavé,
primo hermano -gran colaborador y amigo muy próximo- fueron los que encabezaron
el cortejo, entre las más de doscientas personas reunidas. Giralt-Miracle,
recordó cómo "la pintura le mantuvo vivo hasta una semana antes
de su muerte". "El arte era el motor de su vida. Dedicó toda
su vida al cartel, a la escenografía, al teatro, a los libros ilustrados
y sobre todo a la pintura y la escultura, y creo que esto es lo que le dio vida
y le permitió vivir 93 años". Emmanuel Clavé,
su nieto, coincidió en esta apreciación al evocar la suerte de haber
pasado con su abuelo y en familia todo el verano y cómo hasta el final
continuó su trabajo en el taller. "Ha sido fantástico haber
podido despedirlo así", subrayó. "Sabía que
el día que dejase de pintar se moriría. él nos hablaba mucho
de Miró, de cómo dejó de pintar sólo poco antes de
morir", y esto fue lo pasó. Dicen los expertos que Antoni Clavé
"triunfó en los años 60 porque fue capaz de codificar un lenguaje
y de definir una pintura moderna". Hasta siempre. Porque los grandes quedan
vivos en el recuerdo, con su obra. Fuente: reportajes.org |