BIOGRAFIA
DE ANTONIO SAURA
Fue en España uno de los principales
pintores representantes del expresionismo abstracto. Debido a una prolongada enfermedad
que padeció durante su juventud, comenzó a pintar de forma autodidacta,
logrando así llegar a ser un gran artista del siglo pasado que dejó
una huella imborrable. Conociendo a un gran artista Nació
en Huesca, España, el 22 de septiembre de 1930. En su país fue uno
de los principales pintores representantes del expresionismo abstracto. Debido
a una prolongada enfermedad, tuberculosis, que padeció durante su juventud,
en 1947 comenzó a pintar de forma autodidacta, aunque también nació
ahí su interés por la escritura. Entre 1948 y 1950 realizó
las series tituladas Constelaciones y Rayogramas. En esa época residió
tanto en Cuenca como en Madrid, colaborando con grupos vanguardistas como Tendencias
2 y Arte Fantástico. En 1952 se mudó a París, donde estuvo
durante tres años. Ahí su obra recibió la influencia de artistas
como Miró, Ernest Tanguy o Man Ray. En la capital francesa (la cual desde
entonces pasó a ser uno de sus lugares de residencia habitual) entró
en contacto con las vanguardias de la época y su obra evolucionó
desde un inicial surrealismo hacia una pintura de trazos enérgicos y paleta
reducida de carácter informalista. En 1956 presentó en la
Biblioteca Nacional de Madrid un conjunto de su obra, así como las primeras
pinturas realizadas exclusivamente en blanco y negro. En 1957 hizo su primera
exposición en París, en la Galería Stadler (catálogo
con prefacio de Michel Tapié). En ese mismo año fundó en
Madrid el grupo El Paso -junto con otros artistas españoles entre los que
estaban Canogar, Feito y Millares-, con el cual utilizaba un nuevo lenguaje cercano
a la estética del informalismo. Esta primera etapa se caracterizó
por una gama reducida de colores (el blanco y el negro), que se resumió
en obras como Crucifixión (1963). Saura fue uno de los primeros
en utilizar el lenguaje del expresionismo abstracto en su Serie Castellana (1954),
al tiempo que comenzó sus primeras series dentro de la figuración
expresionista, que lo llevaron a la maduración de su obra. Realizó
varias series de pinturas de gran formato cuyos temas aparecen a lo largo de su
obra: Sudarios, Retratos, Desnudos, Desnudos-paisaje, Curas y Multitudes. En
1960 formó parte del grupo Estampa Popular. En 1963 realizó los
decorados para "La Casa de Bernarda Alba" de Federico García
Lorca, presentada en Madrid por primera vez. Un año más tarde realizó
una retrospectiva de pinturas sobre papel y de estampas, organizada por Eddy de
Wilde en el Stedelijk Museum de Amsterdam, en la Kunsthalle de Baden-Baden y en
la Konsthalle de Göteborg. Realizó catorce vidrieras para el
Pabellón de Jordania en la Feria Internacional de Nueva York, así
como una serie de litografías en color titulada Historia de España.
En 1967 se localizó definitivamente en París; mientras que en el
verano trabajaba en Cuenca. Se casó dos veces, primero con Madeleine Augot
-en 1956-, y luego con Mercedes Beldarraín -en 1972-. A partir de
1968, y durante diez años, abandonó la pintura al óleo, para
dedicarse exclusivamente a la obra sobre papel. A partir de la década
de 1980 decidió agregar el color rojo a su obra, con el cual representó
figuras (muchas veces simbólicas), como los retratos que realizó
con trazos muy distorsionados, casi irreconocibles, de Cristo o de personajes
femeninos. De esta manera rechazó la visión tradicional y abrió
un nuevo camino a la expresión abstracta. De nuevo al óleo,
realizó la serie "Dora Mar" (1983) y un conjunto de grandes pinturas,
"Iniciación a la creación" (1985), entre otras. En 1987
pintó un gran mural en el techo de la nueva sede de la Diputación
de Huesca "Elegía", que marcó una etapa más colorista
en su obra. A lo largo de su carrera se dedicó no sólo a
la pintura, sino también a la ilustración (ilustrando con sus dibujos
y grabados numerosos libros) y a la labor teórica. Dentro de este último
campo publicó textos de ensayo, como "Espacio y gesto" (1959)
y numerosos artículos. Ya en su última etapa rechazó el formato
pequeño para crear composiciones de grandes dimensiones en las que introdujo
también el color. Su trayectoria artística fue premiada con
el Premio Guggenheim (1960), el Premio Carnegie (1964), el título de Caballero
de las Artes y las Letras del Ministerio de Cultura francés (1981) y la
medalla de oro de la ciudad del Ayuntamiento de Huesca, y la Medalla de Oro de
Bellas Artes del Ministerio de Cultura español (ambas en 1982). Murió
en Cuenca el 22 de julio de 1998. Fuente: reportajes.org |