BIOGRAFIA
DE CELSO LAGAR
(Ciudad Rodrigo, Salamanca, 1891 - Sevilla,
1966) Se forma en el taller de su padre, un ebanista dedicado a encargos
religiosos, y acude a las clases de dibujo de Ignacio Guitián. En 1910
marcha a Madrid para aprender escultura en el estudio del escultor Miguel Blay.
En sus frecuentes visitas al Casón del Buen Retiro conoce al pintor Padrón,
profesor de la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, quien le anima a trasladarse
a esa ciudad. En 1911 el Ayuntamiento de Miróbriga le concede una
beca para estudiar escultura en París, uno de cuyos ejemplos más
destacados por su primitivismo es la Rosa de Tebas (1912). Poco tiempo después,
y al finalizar esa ayuda económica, se inclina por la pintura, realiza
una exposición en la Galerie Ashnur (1913) e instala su estudio, que se
encuentra bajo el café donde se celebra la tertulia del poeta Paul Fort
en la Closerie des Lilas a la que acuden con asiduidad André Salmon, Apollinaire,
Max Jacob, Picasso, Modigliani (a quien retrató en dos ocasiones). Ello
le permite conocer el ambiente artístico parisino y realizar una síntesis
personal de lo que será conocido con el nombre del planismo . En
1914 se traslada a la Península junto a su compañera, la escultora
Hortensia Begué. En los primeros meses de 1915 celebra su primera exposición
individual en las Galerías Dalmau cuyo catálogo prologa el propio
galerista y da a conocer al público catalán el primer ismo español,
el planismo, una combinación en un principio de elementos fauvistas, cubistas
y futuristas. De inmediato, Eugenio d'Ors se adelantaría a presagiar la
voluntad constructiva de su pintura, a la que auguraba "órganos poderosos",
comparables a los de Picasso o al noucentisme, movimiento al que fue muy pronto
adscrito por los críticos de arte catalanes. Tres muestras más
-La Cantonada, la Sociedad Athenea de Gerona y las Galerías Layetanas-
bastan para considerarle un pintor avanzado que practica un arte como el de las
vanguardias europeas. De sus primeras obras planistas caben destacar títulos
como La vida en el campo, el Retrato de Xavier Montsalvatge , Ensayo de luz por
el planismo o Retrato de nena . En marzo de 1917 presenta en la Galería
General de Arte de Madrid su planismo, que es duramente atacado por los críticos
aunque algunos escritores como Juan de la Encina lo saludaron como un género
revolucionario que rompía con la monotonía de la vida de las artes
plásticas en la capital. Tras su última exposición
catalana -de nuevo en las Galerías Layetanas (1918)- regresa a Madrid para
exponer en el Ateneo. Sus últimas composiciones habían evolucionado
sorprendentemente hacia esquemas estructurados y herméticos construidos
mediante planos y grandes superficies de colores. De hecho son inevitables sus
conexiones con otros movimientos como el vibracionismo de Rafael Barradas, el
biologismo de Joaquín Torres-García, el simultaneísmo del
matrimonio Delaunay o de artistas como Vázquez Díaz, Norah Borges,
Rafael Alberti, etc.; la mayoría de ellos perteneciente entonces al movimiento
ultraísta, que no dudó en dar la bienvenida también al planismo.
Sobre todo, tras la marcha de Lagar este término sirvió, en ocasiones,
para definir el arte de otros pintores como Barradas, Vázquez Díaz,
Sonia Delaunay, Maroto, Pancho Cossío o Antonio de Guezala. Desde
la capital se traslada a Bilbao donde expone en dos ocasiones (1918 y 1919) en
el local de la Asociación de Artistas Vascos. Allí, la novedad de
su estilo pictórico causó gran sensación, analizándose
las claves de su planismo y comparándolo con el cubismo y futurismo. Coincidiendo
con su vuelta definitiva a París en 1919, fue uno de los que antes practicó,
desde planteamientos clasicistas, la llamada vuelta al orden que se expandía
por toda Europa, como ilustraría la revista Alfar en un extenso artículo
de 1926. Su actividad como ilustrador en revistas españolas fue
interesante. De la estancia catalana, recordamos sus colaboraciones gráficas
en la Revista Nova , Un enemic del Poble y Troços y de la madrileña
sus dibujos en los libros de Ramón Gómez de la Serna sobre el Café
Pombo, tertulia que frecuentó con asiduidad. De vuelta a París
expone en varias galerías como Berthe Weil, Percier, Zborowski, Barreiro,
Brouant, Druet, etc. En 1936 participa en la muestra de París de la Sociedad
de Artistas Ibéricos. Durante la Guerra Civil fue aliado de la causa republicana,
recuerdo que plasmó en una inmensa composición titulada La guerra
civil española . Esta segunda etapa está dominada por una nueva
figuración cuya temática preferida es el circo influido por el periodo
rosa de Picasso y el expresionismo de Rouault o el estilo personal de Solana.
Sobradamente conocidos son sus paisajes de Honfleur y Normandía, así
como escenas de toreros que se encuentran hoy en día repartidos por colecciones
y museos de París, Londres, Ginebra, Madrid, Salamanca, etc. Fuertemente
afectado con la muerte de su esposa, en 1956, deja de pintar y es internado en
un hospital psiquiátrico de Sainte-Anne. I. G. G. Fuente: fundacion.telefonica.com |