BIOGRAFIA
DE GINES PARRA
Pintor español. Nace en el seno de una
humilde familia de campesinos que se ve obligada en 1901 a emigrar a Tremecén
(Argelia) donde, desde edad muy temprana, trabaja como aprendiz en una mina. En
1910 parte junto con su hermano Ginés hacia Argentina, país en el
que trabaja como albañil y en el que muere su hermano, cuyo nombre adopta
como homenaje. Ya en solitario viaja a América, instalándose
primeramente en Los Ángeles, donde comienza a pintar y, posteriormente,
en Nueva York, ciudad en la que recibe su primera formación artística
en la Student´s League, costeada gracias a su trabajo como camarero nocturno.
En 1920 se instala en París y asiste a la Escuela de Bellas Artes; de nuevo
debe trabajar duro, por el día de mozo de almacén y por las noches
de lavacoches. Dos años después de su llegada a la capital
francesa es seleccionado para participar en el Salón de Otoño y
de los Independientes. Esto supone, por un lado, un reconocimiento a su obra y,
por tanto, una cierta solvencia económica que le permite dedicarse ya con
exclusividad a la pintura y, por otro lado, el contacto con los representantes
de la llamada Escuela española de París y con Picasso y Julio González.
El estallido de la Guerra Civil le sorprende en una visita a Madrid y decide implicarse
en la contienda del lado republicano, por lo que es hecho prisionero en 1938.
Pancho Cossío intercede por él y es puesto en libertad y autorizado
a volver a París. De nuevo en la capital francesa se integra de
lleno en la Escuela de París, como así lo demuestra su participación
en la exposición de arte español de 1946 en Praga. En 1959 se le
diagnostica un cáncer que acabará con su vida de manera fulminante
en la primavera de ese mismo año. Desde ese mismo momento comienzan los
homenajes, como el organizado por el Salón de los Independientes de París
en 1959 y las exposiciones retrospectivas, entre las que cabe destacar la celebrada
con motivo del centenario de su nacimiento: Ginés Parra. Un pintor
de la Escuela de París (1996) por Caja Madrid. Su obra se mantiene
siempre dentro de la figuración en la cual, bajo una aparente sencillez,
subyace una gran fuerza creadora que le impulsa a pintar como si de una necesidad
vital se tratara. Realiza bodegones y figuras delimitadas con gruesos trazos
oscuros que recortan de manera contundente los campos de color, dando como resultado
pinturas de una gran plasticidad y belleza. Fuente: epdlp.com |