BIOGRAFIA
DE HERMENEGILDO ANGLADA CAMARASA
Pintor trascendental en la
historia del arte catalán. Logró exponer con sumo éxito en
varias ciudades del mundo, como: París, Barcelona, Madrid, Buenos Aires,
Roma, Venecia, entre otras. En su obra sobresalen los temas de fiestas, vestidos
regionales y paisajes de Mallorca; también la noche parisina, temas ecuestres,
la danza española y la representación de la mujer gitana. A conocer
a unos de los maestros de la pintura de la primera mitad del siglo XX. Su
vida pintando Nació en Barcelona en el año 1871. Se formó
en la Escuela de Bellas Artes de esa ciudad, donde estudió con Modest Urgell,
a quien consideró su maestro. En 1897 viajó a París, donde
completó su formación en el taller de Julien y en la Academia Colarassi.
En la capital francesa expuso por primera vez en 1899, logrando un gran
éxito. En 1900 mostró su obra en la Sala Parés de Barcelona.
Además participó en las Bienales de Venecia de 1903, 1905 y 1907.
Este último año recibió la Medalla de Oro; y en 1910 la consiguió
en Buenos Aires. En 1909 realizó una gran exposición en Barcelona
(la misma sala que en 1900), con cuadros de temas andaluces y valencianos. Luego
regresó a París, donde conoció a un grupo de artistas argentinos
con quienes trabajó, logrando exhibir su trabajo en la Argentina, en la
Exposición Internacional de Arte del Centenario en 1910. Aquí su
trabajo fue recibido con absoluto éxito, y lo mismo sucedió en las
exposiciones realizadas en Roma y en la Bienal de Venecia (en 1914). Su
obra recorrió varias ciudades del mundo, como: Berlin, Düsseldorf,
Dresde, Munich y Colonia. En 1915 volvió a exhibir en Barcelona, al año
lo hizo en Madrid, en 1924 en Pittsbugh y en 1930 en Londres. La pintura
de Hermenegildo Anglada Camarasa se caracteriza por su gran colorismo, por lo
que sobresalen los temas de fiestas, vestidos regionales y paisajes de Mallorca.
Su labor pictórica es dividida en varias etapas. En la inicial, se dedicó
a la pintura de figuras, en las que reflejó el folklore valenciano y gitano.
L Luego pasó a la realización de paisajes, llamada etapa catalana.
Los primeros paisajes que realizó eran de un estilo naturalista y los lienzos
fueron de forma gradual ampliados de tamaño, hasta llegar a tener importantes
dimensiones. La segunda etapa, que comprende entre 1894 y 1904, se la llama
la primera etapa parisina. En ella se convierte en un magnífico cronista
de la noche de París, donde comienza a definir su personal estilo. Aquí
aparecen sus temas predilectos: el ecuestre, la danza española y la representación
de la mujer gitana. Entre 1904 y 1914 se dio su segunda etapa parisina.
En este momento el artista ya contaba con gran prestigio y reconocimiento internacional.
Entre 1914 y 1936 se produjo la primera etapa mallorquina, se podría decir
la de mayor éxito. Su obra fue reclamada por la generación del 98
para que se expusiera en Madrid, también por galeristas estadounidenses
y argentinos, y en Inglaterra apareció una importantísima exposición
monográfica. Entre 1939 y 1947 Anglada se exilió a Francia,
donde se enfermó. Se dedicó a pintar fundamentalmente bodegones,
floreros y conjuntos de flores. El final de su labor, la segunda etapa mallorquina,
es de escasa producción; y se trató de un tiempo donde se lo reconoció,
donde hubo exposiciones antológicas y homenajes. En resumen, Anglada
Camarasa fue un pintor que pudo disfrutar del éxito de su obra en vida.
Su pintura se destaca en la historia del arte catalán, logrando influir
en muchos pintores. El artista está representado en los mejores museos
del mundo, como: Madrid, Bilbao, Barcelona, Estados Unidos y Buenos Aires. La
crítica especializada lo considera como uno de los maestros de la pintura
de la primera mitad del siglo XX. Una de sus obras más importantes
es el retrato de Sonia Klamery; pero también se destacan: Desnudo bajo
la parra, Guitarrista, Novia valenciana, Campesinos de Gandía, Muchachas
de Burriana, Los enamorados de Jaca. Fue nombrado académico de honor
de la Real Academia de San Fernando en 1954; y en 1957 obtuvo el premio de arte
de la Fundación March. Murió en Pollensa (Mallorca) en el año
1959. Fuente: Revista |