Biografía
de Miquel Barceló Su obra abarca la pintura, la escultura,
la cerámica y la fundición. Y se ha convertido en un artista versátil
y en constante evolución, tanto en la técnica como en los materiales.
A conocer un poco más sobre la vida de uno de los nombres máximos
de la pintura europea contemporánea. Una rápida consagración Nació
en Felanitx (Mallorca, España) en 1957. Es una de las figuras más
destacadas de las artes plásticas en su país. Estudió en
la Escuela de Artes Decorativas de Palma de Mallorca y en 1974 en la Escuela de
Bellas Artes de Barcelona. Al año siguiente volvió a su ciudad natal
y formó parte de Taller Lunatic, un grupo de arte conceptual. El reconocimiento
internacional le llegó luego de su participación en la Bienal de
São Paulo de 1981 (donde sus obras mostraban influencias del neoexpresionismo
alemán y la transvanguardia italiana) y en la Documenta de Kassel de 1982. Barceló
ha avanzado a lo largo de su vida por caminos muy variados, lo que lo ha convertido
en un artista versátil y en constante evolución, tanto en la técnica
como en los materiales. Los dibujos de insectos y moluscos de sus primeras exposiciones
dejaron paso a cajas con materiales en descomposición. Su obra abarca la
pintura, la escultura, la cerámica y la fundición. Es un artista
que en sus obras revela una preocupación por la investigación experimental.
Una de sus principales características es el tratamiento de la materia
pictórica, que plasma en sus cuadros para lograr efectos de relieve. Su
obra refleja, desde un primer momento, un notable interés por los motivos
procedentes de la naturaleza, tanto terrestre como marítima, donde emplea
una paleta oscura, en tonos ocres con una gran densidad cromática, que
ha ejercido una gran influencia entre sus colegas más jóvenes. Fueron
sus viajes y estancias por Europa, Estados Unidos y áfrica Occidental (Mali)
los que han marcado su trayectoria artística a lo largo de los últimos
años. Pero vale destacar que en todas sus obras está presente la
luz de su isla natal. Su voz "Hay que saber reconocer en
la vida diaria los hallazgos inesperados, hay que tener el ojo entrenado. Las
cosas ocurren cuando uno está atento. Es como reconocer en un cuadro una
mancha desencadenante de sentido, pero si uno no está ahí pintando
no sucede nada. Yo quiero pensar que las cosas siguen sucediendo incluso cuando
no estoy, mi problema es no tener varios yo, uno que viva en Mali, otro en París,
otro aquí: tengo la sensación de que cuando llegue a Mali encontraré
que mis cuadros se han ido pintando. Siempre he admirado a Pessoa, me parece tentador
tener heterónimos. Ahora asocio esos yo con mis talleres". "Nunca
pinto la muerte como espantapájaros. En áfrica estoy rodeado de
calaveras, que incluso colecciono. Siempre me he alimentado de la cultura europea
y cuando pensaba que huía de ella no lo podía conseguir, siempre
iba cargado de libros de Shakespeare y Lowry. Sigo siendo un producto de esta
cultura". En sus palabras, en su prolífica obra se caracteriza
su unión, su afín con la literatura, por lo que no resulta extraño
que el mismo Barceló sea el autor de los prólogos de sus catálogos
así como también de cuadernos dibujados donde reflexiona sobre el
arte en general y sobre el proceso de la creación de su obra en particular.
Un poco más de su obra En su personal universo tiene como
elementos recurrentes la visión del mundo como una vorágine y la
obsesión por plasmar y reivindicar la presencia de lo orgánico en
todas sus formas. Es el año 1988 el que marca un punto de inflexión
en la trayectoria de Barceló: hace su primer viaje a áfrica. A partir
de entonces, no sólo incorporó materiales y temáticas de
ese país en su obra, sino que estableció un taller, además
del de París y el de Mallorca, en algún punto de Mali que prefiere
no revelar. Por eso áfrica, le ha servido como fuente de inspiración,
base de sus texturas, colores y creatividad visceral. Es, sin duda, el
pintor español con mayor proyección internacional. Su estilo personal
es reconocido en todos los ámbitos artísticos. Siempre a la vanguardia,
este artista mallorquín no duda en comenzar nuevos proyectos como la ilustración
de la Divina Comedia para Círculo de Lectores. Fuente: Revista |